El Baluarte de Santo Domingo, lugar donde funcionó por más de 23 años el icónico, bar y restaurante Café del Mar, y que fue el escenario perfecto, para que locales, nacionales e internacionales, despidieran el día con un hermoso atardecer, y con la brisa fresca del mar Caribe, ahora es un espacio que funcionará como corredor cultural.
Sin embargo, los propietarios y trabajadores del icónico bar, no se resignan al hecho de desprenderse del lugar, que por mucho tiempo les brindó el sustento económico.
Cindy Hernández, directora administrativa Café del Mar, considera que es un perjuicio, para todos los empleados, quienes ahoran quedan a la deriva.
Una de las grandes preocupaciones, es la situación laboral de las más 80 personas que según Café del Mar tenían laborando
Otro de los sitios inconicos que también están en litigio, por el uso y aprovechamiento del espacio público son las tradicionales Bovedas artesanales de la ciudad, ya que desde hace más de 5 años, otro fallo del Consejo de Estado, ordenó que los monumentos no se pueden arrendar.
Ante estos litigios y una vez resueltas las demandas, se espera que se realicen los procesos de selección donde se garantice la pluralidad de los participantes, para entonces entregar dentro de la figura de aprovechamiento a las personas naturales o jurídica que este demuestre la idoneidad, para hacer el buen uso de estos monumentos.



